Cuando apetece una bebida caliente y tostada pero la cafeína no es bienvenida —al final del día, durante el embarazo o por sensibilidad al café— existe una alternativa antigua y sorprendentemente sabrosa: el café de cebada. Obtenido a partir de granos de cebada tostados e infusionados, ofrece ese amargor redondo y esas notas tostadas que tanto gustan del café, sin una sola gota de cafeína. Esto es todo lo que necesitas saber para adoptarlo, prepararlo bien y convertirlo en un latte de cebada cremoso y reconfortante.
¿Qué es el café de cebada?
El café de cebada no es café: es una bebida de cebada tostada. Los granos se tuestan hasta quedar de un marrón intenso, luego se muelen y se infusionan igual que el café. El resultado se parece a un espresso largo, de color marrón y con una crema ligera, pero su aroma es más suave, ligeramente acaramelado y sin la acidez a veces mordaz del café.
De la cebada tostada a la taza
El tueste es el paso clave: es lo que desarrolla los aromas tostados gracias a la reacción de Maillard, igual que en los granos de café o en el pan. Según el grado de tueste, la bebida será más suave y maltosa (tueste claro) o más intensa y amarga (tueste oscuro). El café de cebada se encuentra en tres formatos: en grano para moler, ya molido o en versión soluble instantánea para disolver en agua caliente.
El caffè d'orzo, una costumbre italiana
Aunque suene exótico, en Italia es un clásico del día a día: allí el caffè d'orzo se pide en la barra como un espresso e incluso se sirve a los niños. También se encuentra en Europa del Este y en Japón, donde la cebada tostada en infusión fría (el mugicha) es la bebida estrella del verano. La prueba de que la cebada tostada viaja entre culturas como alternativa natural al café.
Los beneficios del café de cebada
Más allá de su sabor, el café de cebada convence tanto por lo que no tiene como por lo que aporta.
Cero cafeína, de verdad
Esta es su gran baza: la cebada no contiene cafeína de forma natural. Por eso puedes tomarlo por la noche sin temer por tu sueño, ofrecerlo a toda la familia o recurrir a él durante el embarazo o la lactancia (en estas situaciones siempre conviene consultar al médico). Es una manera de conservar el ritual de la taza caliente sin los efectos estimulantes ni el nerviosismo que la cafeína provoca en las personas sensibles.
Suave para la digestión
Donde el café puede resultar ácido e irritante para los estómagos delicados, la cebada tostada es mucho más suave. Muchas personas que han tenido que dejar el café por reflujo o acidez encuentran en el café de cebada un placer comparable, sin las molestias. Su sabor maltoso suele bastar por sí solo, lo que evita añadir demasiado azúcar.
Fibra y antioxidantes
La cebada es un cereal rico en fibra soluble y aporta compuestos antioxidantes, algunos de los cuales se forman durante el tueste. Aunque la infusión no concentra, lógicamente, todos los nutrientes del grano entero, sigue siendo una bebida sin calorías reseñables (mientras se tome sola), una opción ligera para acompañar el día.
Una precisión importante sobre el gluten
Un punto que no conviene pasar por alto: la cebada contiene gluten. El café de cebada, por tanto, no es apto para personas celíacas o intolerantes al gluten. Si es tu caso, opta mejor por otras bebidas reconfortantes sin cafeína y naturalmente sin gluten, como el rooibos o una infusión especiada.
Cómo preparar el café de cebada
El método depende del formato que hayas comprado. En todos los casos, el objetivo es extraer los aromas tostados sin forzar el amargor.
En cazo, con cebada molida
Calcula alrededor de una cucharada de cebada molida por cada 200 ml de agua. Lleva el agua a fuego suave hasta que empiece a hervir, añade la cebada, deja infusionar de 3 a 5 minutos a fuego lento y cuela. Cuanto más larga sea la infusión, más intensa será la bebida. Es el método más fiel al sabor tradicional.
Con cafetera o máquina
La cebada molida fina se puede usar en una cafetera de filtro, una cafetera italiana (moka) o incluso en algunas máquinas, igual que el café molido. La dosis se ajusta al gusto: empieza suave y ve afinando. Enjuaga bien el equipo después, porque la cebada deja un poso maltoso.
La versión soluble
El formato más rápido: una o dos cucharaditas de cebada soluble en una taza de agua caliente (no hirviendo), remueves y listo. Ideal en la oficina o por la noche, sin filtro ni limpieza.
Nuestra receta: latte de cebada cremoso
Para convertir una simple taza de cebada en una bebida de mimo, nada como un latte. El dulzor maltoso de la cebada combina de maravilla con una leche vegetal espumosa y un toque de vainilla o canela.
Para 1 taza grande — 5 minutos
- 200 ml de café de cebada bien caliente (de cazo o soluble)
- 120 ml de bebida de avena (o almendra, soja)
- 1 cucharadita de sirope de arce o miel (opcional)
- 1 pizca de canela o unas gotas de extracto de vainilla
Preparación
- Prepara tu café de cebada bien caliente y viértelo en una taza grande.
- Calienta la bebida de avena sin que llegue a hervir y espúmala (varillas, espumador de mano o un tarro agitado con energía).
- Añade el sirope de arce y la vainilla (o la canela) directamente en la taza y mezcla.
- Vierte la leche espumada por encima, espolvorea un velo de canela y disfruta sin esperar.
Consejo: para una versión helada perfecta en verano, deja enfriar el café de cebada, viértelo sobre hielo y añade leche fría espumada. Si te gusta espumar la leche en casa, nuestros métodos para espumar un latte sin máquina funcionan igual de bien aquí.
Variar los placeres reconfortantes sin cafeína
El café de cebada tiene todo su sitio en una rutina de bebidas suaves, pero le gusta la compañía. Para un amargor tostado, quédate con la cebada; para otros registros de placer sin cafeína, varias opciones de Pure Tea se integran de forma natural en el día.
En el apartado de infusiones sin teína, el rooibos ofrece una redondez naturalmente dulce y sin gluten, perfecta como alternativa cuando la cebada no encaja. Para una taza especiada y envolvente, la Infusión chai aporta cardamomo, jengibre y canela; incluso puedes inspirarte en nuestra receta casera de chai latte. Y si te apetece un latte colorido y goloso, el Pure Ube Latte a base de ñame violeta de Filipinas también es sin cafeína. Para explorar todas las opciones, nuestra guía de lattes sin café reúne siete alternativas reconfortantes.
Preguntas frecuentes sobre el café de cebada
¿El café de cebada contiene cafeína?
No. La cebada tostada no contiene cafeína de forma natural, lo que hace del café de cebada una bebida ideal por la noche o para personas sensibles a los estimulantes.
¿A qué sabe el café de cebada?
Recuerda a un café suave y tostado, con notas maltosas y ligeramente acarameladas, pero sin la acidez ni el amargor agresivo del café clásico.
¿El café de cebada es sin gluten?
No. La cebada es un cereal que contiene gluten. Por eso el café de cebada no es apto para personas celíacas o intolerantes; el rooibos es entonces una mejor alternativa sin cafeína.
¿Se puede tomar café de cebada durante el embarazo?
Al ser naturalmente sin cafeína, el café de cebada se elige a menudo durante el embarazo en lugar del café. Como con cualquier bebida, conviene consultar al médico según tu situación.
¿Cómo se prepara un latte de café de cebada?
Prepara 200 ml de café de cebada caliente, añade 120 ml de leche vegetal espumada, un toque de sirope de arce y una pizca de canela o vainilla. Listo en cinco minutos.


