Rosa suave abajo, verde vibrante arriba y una capa de leche espumosa en medio: el strawberry matcha latte es LA bebida del verano. Este latte helado de fresa y matcha se ha hecho viral por su aspecto bicolor, pero detrás de la foto hay una receta de verdad: fresca, golosa y llena de antioxidantes. ¿Lo mejor? Sin café y sin máquinas complicadas. Con fresas de verdad, un buen matcha y la leche que prefieras, lo preparas en casa en diez minutos.
En esta guía encontrarás la receta completa del latte de fresa y matcha (la versión helada en dos capas), un coulis de fresa casero sin azúcar añadido, la proporción ideal de matcha y todos los trucos para unas capas limpias y una espuma perfecta.
¿Qué es un strawberry matcha latte?
El strawberry matcha latte es una bebida helada de tres capas: un coulis de fresas en el fondo, leche fría en medio y matcha batido por encima. El contraste rosa y verde es espectacular, pero el verdadero placer está en el sabor: la acidez afrutada de la fresa equilibra las notas vegetales y ligeramente umami del matcha, mientras que la leche aporta cremosidad.
Además, es una alternativa inteligente a las bebidas de café azucaradas: el matcha libera su cafeína más despacio, para una energía estable sin el subidón nervioso del espresso. ¿Te estrenas con el polvo verde? Nuestra receta casera de matcha latte repasa lo básico (proporción, temperatura, espuma) sobre lo que trabajamos aquí.
Ingredientes (para 1 vaso grande)
Tres elementos marcan la diferencia: las fresas, el matcha y la leche.
- 150 g de fresas frescas (o congeladas fuera de temporada), maduras y aromáticas.
- 1 o 2 cucharaditas de azúcar o sirope de arce, según lo dulce que esté la fruta (opcional).
- 1 cucharadita rasa (2 g) de matcha, tamizado. Un matcha vivo y sin amargor lo cambia todo: usamos nuestro Pure Matcha Ceremonia, cuyo color jade y dulzor natural son ideales en bebida fría.
- 30 ml de agua a 70 °C para batir el matcha.
- 200 ml de leche bien fría: entera para más untuosidad o una bebida vegetal. La de avena barista da la espuma más estable; la de coco, un toque veraniego.
- Hielo al gusto.
La receta paso a paso
1. El coulis de fresa casero
Aplasta las fresas con un tenedor para una textura rústica, o triturálas para un coulis liso. Añade el azúcar y un chorrito de zumo de limón: la acidez despierta la fruta y fija el color rosa. Para un coulis más espeso, calienta todo 3 o 4 minutos en un cazo y deja enfriar. Truco: reserva unos daditos de fresa para dar textura.
2. El matcha batido
Tamiza el matcha en un bol para evitar grumos. Vierte el agua a 70 °C (nunca hirviendo, o amargará) y bate enérgicamente en forma de «W» con un chasen de bambú hasta que la superficie haga espuma. ¿No tienes batidor tradicional? Un mini espumador eléctrico o una coctelera sirven; repasamos todos los métodos para espumar un latte sin máquina en otro artículo.
3. El montaje en dos capas
Pon el coulis de fresa en el fondo de un vaso alto. Llénalo de hielo hasta arriba: hará de «barrera» para mantener las capas limpias. Vierte con cuidado la leche fría. Termina vertiendo despacio el matcha batido sobre el hielo, en hilo fino. El verde se desliza sobre la leche y crea el degradado. Sirve con una pajita y remueve antes de beber para unir los sabores.
Nuestras variantes favoritas
El latte de fresa y matcha se adapta sin límites a tus ganas y a la temporada.
- Versión vegana: leche de avena o de coco y sirope de arce. Igual de cremosa.
- Versión sin azúcar añadido: apuesta por fresas muy maduras y olvídate del azúcar. La fruta basta.
- Toque frambuesa-ube: sustituye parte de las fresas por frambuesas o espolvorea un poco de Pure Ube Frambuesa para una capa rosa-violeta aún más golosa.
- Versión caliente de invierno: calienta el coulis, añade leche caliente espumada y luego el matcha. Un latte de fresa reconfortante.
¿Quieres descubrir más lattes de colores? Explora nuestra colección Fruity Latte y la gama Matcha & Ube, o encuentra más ideas frescas en nuestra selección de lattes helados para el verano.
Trucos para un latte de fresa y matcha perfecto
Tres detalles separan un latte redondo de uno soso.
- Tamiza siempre el matcha: es el secreto antigrumos, imprescindible para una textura suave.
- Agua templada, no hirviendo: por encima de 80 °C el matcha amarga y pierde su bonito color.
- Todo bien frío: vaso, leche y coulis fríos mantienen las capas limpias y evitan que se mezclen rápido.
- Vierte sobre el hielo: corta el chorro y evita que el matcha atraviese la capa de leche.
Conservación y preparación por adelantado
El coulis de fresa se conserva 3 días en un tarro hermético en la nevera y hasta 3 meses en el congelador en porciones. Prepara una buena cantidad en plena temporada de fresas para montar un latte en segundos. El matcha, en cambio, se bate siempre al momento: preparado con antelación, pierde espuma y brillo. Guarda tu matcha en polvo lejos de la luz, el aire y la humedad para conservar su verde intenso.
FAQ: tus dudas sobre el strawberry matcha latte
¿Qué matcha elegir para un strawberry matcha latte?
Un matcha de grado ceremonial, verde jade y suave, da el mejor resultado en bebida fría. Un matcha culinario, más amargo, sirve si añades más fresa y azúcar.
¿Se puede hacer sin azúcar?
Sí. Con fresas muy maduras, el coulis ya es dulce de por sí. También puedes cambiar el azúcar por sirope de arce, miel o unos dátiles triturados.
¿El strawberry matcha latte tiene cafeína?
Sí, el matcha aporta unos 30 a 70 mg por cucharada, pero se libera poco a poco gracias a la L-teanina, para una energía más suave y duradera que la del café.
¿Cómo consigo capas limpias?
Llena el vaso de hielo entre la leche y el matcha, vierte despacio en hilo fino y trabaja con ingredientes bien fríos. El hielo ralentiza la mezcla y dibuja el degradado.
¿Qué leche hace mejor espuma?
La leche entera y la de avena barista son las que mejor espuman. La de coco aporta un toque veraniego, pero espuma algo menos.


